Autor: conciencia

Trastornos del sueño y medicamentos: implicaciones en la población deportista

Trastornos del sueño y medicamentos: implicaciones en la población deportista

El sueño cumple importantes funciones fisiológicas: interviene en la restauración de la energía, procesos metabólicos, cognitivos, la memoria, el aprendizaje. Todos estos beneficios son importantes para cualquier persona, incluso en atletas de tipo élite o Amateur la calidad del sueño es un factor determinante en  el rendimiento deportivo. No es de extrañar que los atletas sientan bajas en su rendimiento deportivo cuando no duermen bien.

Un reciente estudio señala los indicadores de rendimiento que están asociados a los trastornos de sueño:

  1. Rendimiento: baja en fuerza y potencia máxima, disminución de la capacidad cardiorrespiratoria.
  2.  Sobreentrenamiento: aumento del cortisol, depresión, fatiga, disminución de hormona de crecimiento y de testosterona.
  3. Aumento de lesiones: por alteraciones neuromusculares y propioceptivas.
  4. Predisposición a sufrir infecciones: por disminución de función inmune.
  5. Alteraciones de la composición corporal: disminuye la masa magra al disminuir el metabolismo anabólico.

Sin embargo muchos son los factores que pueden alterar la calidad y cantidad del sueño: exceso de trabajo, estrés, viajes, jet lag, enfermedades, consumo excesivo de café, bebidas energéticas, menos ejercicio, medicamentos y la reciente evidencia con respecto a la exposición a luz de los aparatos electrónicos.

En la población en general los trastornos para iniciar el sueño van de un 20% – 48 % de prevalencia. Sin embargo en la población atleta, algunos estudios han evaluado la calidad del sueño y la prevalencia de los trastornos de sueño en atletas de élite, siendo esta de un 13% a un 70%. En atletas del equipo Nacional de Canadá por ejemplo se identificó que un 25% tenía trastornos del sueño. Cifras que si las extrapolamos a atletas Amateur pueden incrementar ya que sabemos que hay un mayor porcentaje de atletas Amateur con respecto a la élite.

Estudios realizados en atletas, previo a una competición, demuestran que estos trastornos aumentan y muestran una prevalencia del  65,8%, pudiendo llegar al 80%. La duración del sueño en el día previo a una competición han encontrado valores medios de 6,5 horas en ciclistas y 5,4 horas en nadadores y el tiempo de conciliación puede llegar a 50 y 41 minutos, respectivamente.

La NSF (National Sleep fundation) considera dormir entre 7-9 horas para adultos y menos de 6 horas puede ser un sueño insuficiente. Y para atletas se recomienda dormir un mínimo de 8 horas.

La presencia del trastornos del sueño en la vida de un deportista ha llevado a tomar medidas drásticas y buscar tratamiento farmacológico para dormir sin tomar en cuenta los efectos adversos que pueden traer consigo el abuso de estas sustancias desde patrones de dependencia del medicamentos hasta alteraciones en el sistema nervioso central que pueden afectar el rendimiento deportivo y la salud del atleta.

Un informe del 2014 de la NCAA (National Collegiate Athletic Association) indicó que los nadadores masculinos y femeninos tenían la mayor incidencia de medicamentos para dormir (18.2 y 16.9%, respectivamente) en comparación con cualquier otro deporte. 

Dentro de los medicamentos más utilizados para dormir están: antihistamínicos, melatonina y benzodiacepinas siendo estos últimos los de mayor riesgo. Analizaremos cada grupo.

Los antihistamínicos son medicamentos utilizados para tratar problemas alérgicos respiratorios o de piel como la Clorfeniramina, difenhidramina que por su mecanismo de acción, actúan bloqueando la histamina y al tener propiedades sedativas muchas personas lo usan como inductores del sueño. Aunque no causan adicción alguna tienen importantes efectos secundarios que puede impactar negativamente cuando se hace deporte: visión borrosa, taquicardia, letargia, somnolencia, retención urinaria, sensibilidad a la luz, sequedad de la boca y estos efectos secundarios se pueden elevar incluso cuando se toman conjuntamente con otros medicamentos. 

Las benzodiacepinas (alprazolam, diazepam, clonazepam ) y zopiclona son psicotrópicos, es decir que actúan sobre el SNC, la mayoría de ellos requieren de una receta médica para adquirirlos ya que son utilizados como ansiolíticos, anticonvulsivantes, potentes relajantes musculares. Personas lo utilizan para calmar su estado anímico, relajación e inducir el sueño, lo cual a mediano plazo puede agravar la situación del insomnio. 

Además las benzodiacepinas bloquean el sueño profundo (sueño de ondas lentas) y el sueño REM, lo que empeora la calidad del sueño, incrementa el sueño ligero y disminuyendo el sueño profundo que es de suma importancia para el proceso recuperador en un deportista. Además al provocar dependencia y tratar de quitar el fármaco puede producir insomnio de rebote como arte del síndrome de abstinencia, provocando ansiedad, agitación, sudoración excesiva

Otros de los efectos secundarios son: afectación de la coordinación, del equilibrio, debilidad muscular, visión borrosa, somnolencia, náuseas por lo que realizar ejercicio bajo estos efectos puede ser contraproducente.

La melatonia es una hormona que interviene en el ciclo normal del sueño. Los niveles de melatonina incrementan por la noche. A diferencia de otros fármacos para dormir la melatonina no produce dependencia, sin embargo si tiene sus efectos secundarios: podría provocar somnolencia, dolor de cabeza, efectos depresivos de corta duración, alteración del estado de alerta, además de sus interacciones medicamentosas. 

Estudios recientes sobre melatonina y rendimiento físico demuestran poco probable que éste se pueda afectar tras la ingesta de melatonina,  sin embargo hace falta más evidencia al respecto y por ahora la melatonina podría ser un medicamento efectivo y seguro en atletas.

Desafortunadamente los pocos análisis demuestran que las benzodiacepinas siguen siendo las favoritas entre los atletas que incluso tratan de contrarrestar los efectos secundarios de esto medicamentos con bebidas energéticas, cafeína y demás para poder sobrellevar los entrenamientos y alterando los estados naturales del cuerpo y agravando el problema del sueño.

La nutrición y el sueño es un tema de investigación interesante en desarrollo ya que hay varias hormonas y neurotransmisores implicados en el sueño: serotonina, el ácido gamma-aminobutírico (GABA), la histamina y la norepinefrina, que pueden verse afectados por la nutrición. Lo cual ha llevado a varias investigaciones que describir que el triptófano al ser precursor de la serotonina así como el Magnesio y el Zinc podrían utilizarse en trastornos del sueño. Sin embargo la fisiología circadiana es diferente en cada atleta por lo que se requiere una atención personalizada para evitar abuso y efectos adversos. 

Algunas Recomendaciones generales para mejorar el sueño:

-Mejor planificación entre los horarios de trabajo y de entrenamiento.

-Evitar entrenamiento en altas horas de la noche

-Tomar una ducha unos 30 minutos antes de dormir

-Evitar comidas y bebidas altas en azúcar o grasa que pueden alterar la digestión y por ende el sueño

-Evitar la exposición a la luz de teléfonos, ipads y TV antes de dormir

-Dormir en completa oscuridad y a una temperatura adecuada (identifíquela)

-Evitar recurrir a medicamentos para dormir por los efectos negativos

-Practicar técnicas de relación, concentración para mejorar los hábitos de sueño

-Establezca un horario para dormir

“Sin sueño adecuado, ya sea un déficit a corto o largo plazo, hay efectos sustanciales sobre el estado de ánimo, habilidades mentales y cognitivas, y habilidades motoras. Cuando se trata de recuperarse de los esfuerzos físicos intensos, simplemente no hay un tratamiento mejor que el sueño, y mucho.”

Dr. Mercola

Referencias

Gaig, Carls. Entre un 20 y un 48 % de la población tiene problemas para iniciar el sueño. Publicación médica revista de neurología. España. 2018

Nedele Mathieu et al. The Variability of Sleep Among Elite Athletes. Sport Medicine. 2018. Tomado de Pub Med.

Mata, Fernando. Mejora del sueño en deportistas: uso de suplementos nutricionales. Arch Med Deporte 2017;34(2):93-99.

Taylor, Lee at al. Sleep medication and athletic performance. Revista Frontiers in phylosogy. 2016.

Baird, M. Medications for Sleep Schedule Adjustments in Athletes. Revista Sport Heatlh,Vol 10 . 2018.

Bauer, B. ¿La melatonina es un somnífero beneficioso? ¿Qué debo saber acerca de los efectos secundarios de la melatonina? Mayo Clinic. Tomado de www.mayoclinic.org.